Cerca del agua, en costas rocosas y alrededor de lagos vive el
águila pescadora (
Pandion haliaetus). Se trata de un ave rapaz grande (puede llegar a alcanzar los 180 cm. de envergadura) y de alas largas y delgadas con las puntas primarias separadas como dedos.
El águila pescadora se ha adaptado a su entorno y tiene dos características claras que la diferencian del resto de aves rapaces: un cuarto dedo reversible para agarrar a los peces, y pequeñas espinas que cubres sus patas para evitar que los escurridizos pescados se liberen.
Localiza a sus presas desde el aire y se zambulle con las patas por delante para capturar al pez. Las escamas y las uñas del ave son tan fuertes que en ocasiones no puede soltar un pez que resulta demasiado pesado para ella. Algunas veces, cuando esto ocurre el ave cae al agua, donde o bien nada hasta la orilla o fallece por agotamiento.
Las águilas pescadoras (que se encuentran en peligro de extinción) habitan en todos los continentes pero son más comunes en Norteamérica, donde migran largas distancias hasta llegar a Chile y Argentina.