Por increíble que pueda parecer en nuestros ríos y charcas existe un depredador tan diminuto y discreto como eficaz y mortífero. Se trata de la Hydra de agua dulce. Este Cnidario
está emparentado con las anémonas marinas y podemos encontrarlo bajo el agua, pegado a la vegetación o a las piedras. Alcanza un tamaño de unos 20 milímetros, tiene un pie con el que se sujeta al sustrato, un cuerpo cilíndrico y retráctil con la boca en el extremo contrario y dispone de hasta 10 tentáculos urticantes que pueden extenderse notablemente. Su aspecto es algo viscoso y transparente, resulta inofensiva para el hombre y su alimentación se basa en pequeños seres acuáticos como larvas de mosquito, pulgas de agua (Daphnias) e incluso alevines de peces y otros crustáceos. La Hydra puede parecer una pequeña planta mecida por la corriente, pero también se desplaza a voluntad. Se reproduce de forma sexual y asexual por gemación, es decir del adulto brotan literalmente ejemplares más pequeños, pero con su aspecto definitivo. En la imagen vemos a un individuo adulto engullendo dos Daphnias que acaba de capturar, mientras permanece con los tentáculos extendidos para seguir cazando.
Escenas tan insólitas como ésta, podremos contemplarlas en vivo en la serie.